Momia BBS

Los comienzos

Momia BBS nace un 7 de Octubre de 1993. Por aquellos años, al menos en Argentina, Telefónica de Argentina había adquirido hacía pocos años a la compañía estatal de telefonía ENTEL y aún la mayoría de las líneas eran analógicas. Asimismo tener una línea telefónica nueva por aquellas épocas era muy costoso (unos 600 dólares), por lo que muchos BBSs de la época operaban solo de noche. Y Momia BBS no fue la excepción: comenzó atendiendo Viernes, Sábados, Domingos y Feriados de 23 a 7 horas (uno aprovechaba la noche para utilizar la línea hogareña). Poco tiempo transcurrió hasta que el BBS comenzó a mejorar sus archivos disponibles, se adhirió a la red de mensajería Fidonet y fue actualizando sus menues y juegos, lo que generó gran cantidad de usuarios. Ya no fue suficiente y hubo que comprar unaínea dedicada para que el BBS pueda operar las 24 horas.  Para esa época, las líneas se vendían en 150 dólares, bastante menos que lo que pedían pocos meses atrás. Asi fue que en una PC AT 80286 con 1MB de RAM y un disco rígido Seagate de 540 MB comenzó a atender las 24 horas del día.

Apogeo

Momia BBS llegó a su máximo esplendor entre los años 1995 y 1997, llegando a tener tanta cantidad de usuarios que era prácticamente imposible comunicarse y permanentemente daba ocupado (BUSY). Muchos usuarios optaban por ingresar por la madrugada que era cuando mas chances tenían de que no hubiese nadie conectado (recordemos que solo se permitía un usuario a la vez, ya que el BBS operaba con una sola línea telefónica. En Enero de 1995 Telefónica de Argentina digitalizó la línea en la cual operaba el BBS (54-221-4217694) y con esto se corrigieron "ruidos" en la línea que hacía que las comunicaciones entre los modems muchas veces falle. Momia BBS llegó a ser el HUB (o base) para Fidonet La Plata y cientos de Nodos y Points (denominaciones para usuarios de la red Fidonet) se comunicaban al sistema para transferir mensajería electrónica. Los usuarios abundaban y la base de software disponible para bajar del BBS era impresionante. Momia BBS comenzó con su modem de 2400 baudios, luego pudo pasar a uno de 14.400 baudios (marca Zoltrix). Meses después pudo ya renovar su modem por uno de 28.800 baudios y finalmente por uno de 33.600 baudios (el antecesor del modem de 56k).

Decadencia de usuarios

Con la llegada de Internet vía telefónica (o Dial-Up), si bien al principio era caro (25 dólares por 30 horas de conexión mensuales), poco a poco fue siendo mas atractivo estar conectado a Internet que acceder a un BBS, en modo texto, con limitaciones de velocidad y de cantidad de usuarios, etc. Por lo que a partir del año 1998, la cantidad de usuarios empieza a mermar, hasta que en Enero de 2000, un golpe de tensión termina con toda la base de archivos y configuraciones del BBS. Todo un BBS que totalizaba casi 2 GB de información en su disco Western Digital. En ese momento hacer backup de tanta información, era algo mas complejo que ahora. De allí, Momia BBS cerró sus puertas, lo que sería en principio, definitivo. Rearmar un BBS era muy laborioso, eran muchos años de trabajo perdido y la cantidad de usuarios ya no ameritaba el sacrifiicio.


Reapertura

Por el 2004, navegando por el aquel entonces buscador Altavista, o Yahoo, ya no recuerdo mucho, empezé a ver que mucha gente seguía desarrollando software para BBSs y Fidonet seguía ruteando mensajería a traves de Internet. Ahondándome en lo que era Telnet y los puertos que usaban para transferir, y gracias a un Software de BBSs llamado ELEBBS, muy similar al que usa Momia BBS (RemoteAccess 2.62.1) que traía incorporado un servidor de Telnet y permitía mediante esta modalidad, que usuarios ingresen a través de Internet, al BBS. Hizo que la nostalgia pueda mas y se rearmó el BBS, nos reconectamos a Fidonet y empezamos nuevamente a estar en línea y tratar de mantener el BBS original (tarea no menor, rearmar todos los menues, colores y configuraciones en general) y su filosofía: software de época, juegos en línea y mensajería para que todos puedan entrar, pasar un buen rato o simplemente recordar lo que fue, un mundo maravilloso previo a la llegada de Internet.